martes, 10 de abril de 2012

TEMA 9



El término de úlcera por presión hace referencia a toda presión ejercida sobre cualquier área de daño en la piel y tejido subyacente, causado por la presión prolongada sobre una plano duro.

Los pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos (UCI), son mas vulnerables a la aparición de úlceras por presión. La mayoría de las úlceras por presión que se originan en la UCI son causadas por la ventilación mecánica, estado nutricional del paciente, drogas vasoactivas, la inmovilización, edad del paciente, úlceras previas, entre otras.

El problema de las úlceras por presión debe centrarse en la prevención de las mismas, ya que el 95% son evitables. Su tratamiento es más caro que su prevención. Para ello se debe obtener información sobre los factores de riesgo y asegurarnos de un cuidado exhaustivo. Para la valoración del riesgo de úlceras por presión se utilizan escalas que facilitan la gestión del material de prevención. Las escalas son las siguientes: EMINA, NORTON, WATERLOW Y BRADREN

La responsabilidad de la enfermera es tener presente los conocimientos y la experiencia práctica necesarios para que los pacientes obtengan el máximo beneficio y calidad. Para ello, es necesaria una educación sanitaria personalizada. 




 


En este estudio se investiga si la educación sobre los profesionales de enfermería ayuda a disminuir la indicencia de úlceras por presión

Como resultados se obtuvieron:
La media de edad en la que se desarrollaron ulceras por presión fue 59,8 años, similar a la población general (57,5 años), siendo mas alta en hombres  (69,6%) que en mujeres (30,4%).


TABLA  Distribución de las úlceras por presión (UPP) según periodo y diagnóstico al ingreso

Periodo basal (PB)                                    Periodo poseducacional (PE)



Pacientes ingresados

Pacientes con UPP

Pacientes ingresados

Pacientes con UPP


Médicos

340

37

378

17

p < 0,01
Quirúrgicos
99
14
118
16

Neuro-traumáticos
41
18
62
11
p < 0,01
Total
480
69
558
44


Por tanto, se refleja en el estudio que la educación sanitaria influye en la reducción de úlceras por presión, así como, una mejora de los resultados en la evolución de las UPP de grados III y IV.
El uso de dispositivos alternantes, reduce o minimiza la incidencia de UPP.

Bibliografía consultada:
Anguera L., Colodrero E., García N., Mateo E., Roca A,. Velasco M.C. La educación como pieza clave en la prevención y buena evolución de las úlceras por presión. Enfermería intensiva 2009; 20(1):19-26. Ed: Elsevier. España. Disponible en: http://www.elsevier.es/sites/default/files/elsevier/pdf/142/142v20n01a13135726pdf001.pdf

MARÍA ORDUNA

lunes, 9 de abril de 2012

TEMA 8



El síndrome de inmovilidad se caracteriza por el descenso de la capacidad para realizar actividades de la vida diaria por deterioro de las funciones motoras. Existe una reducción de la tolerancia al ejercicio, lo cual desencadena debilidad muscular generalizada hasta alcanzar en casos extremos reflejos posturales. 
Cuando aparece un episodio de declive rápido, llegando incluso a la inmovilidad absoluta y en un periodo de menos de 72 horas, se denomina inmovilismo agudo.

La fisioterapia a domicilio es una técnica que junto con el personal de atención primaria, se realizan técnicas con aparatos móviles, ofreciendo una atención sanitaria de mayor calidad a las personas limitadas en su domicilio.
Los pacientes que requieran asistencia de fisioterapia a domicilio deben cumplir una serie de requisitos: el déficit debe ser reversible o estable, debe depender de cuidados de enfermería, paciente que precise movilizaciones posturales por encamamiento prolongado o inmovilidad prolongada.

Previamente se debe realizar una valoración de la inmovilidad, investigando datos sobre el paciente, mediante la anamnesis que abarcará la escala de Barthel y situación basal entre otras; y exploración física que abarcará la exploración neurológica, equilibrio articular y muscular y sobre todo, el estado de la piel.
La fisioterapia a domicilio consta de realizar sesiones cortas y simples, con la compañía del cuidador principal para instruirle en las movilizaciones. Se diferencian 4 estadios:
  • ·         Primer estadio: Paciente encamado
  • ·         Segundo estadio: Paciente en cama-sillón
  • ·         Tercer estadio: Bipedestación y deambulación
  • ·         Cuarto estadio: mantenimiento

 

Es importante destacar, la necesidad de elaborar un plan preventivo en pacientes susceptibles frente a circunstancias de riesgo, valoración multidisciplinar que englobe todos los aspectos que condicionan el estado de salud.
Se ha demostrado que la fisioterapia a domicilio, es un recurso eficaz para la asistencias de paciente con perdida de la autonomía causado por la inmovilidad

Biliografia consultada:
Valero A. Síndrome de inmovilidad: fisioterapia a domicilio. Revista Jano Nº 1,611. Junio 2006. Madrid. Disponible en: http://www.jano.es/ficheros/sumarios/1/0/1611/43/1v0n1611a13089818pdf001.pdf


MARÍA ORDUNA

domingo, 8 de abril de 2012

TEMA 7




 

Los síndromes geriátricos abarcan un porblema muy importante en la tercera edad, pudiendo desencadenar patologías crónicas.
Los sindromes geriatricos nos presentan el estado en el que se encuentra el paciente geriátrico sin necesidad de especificar las enfermedades, signos y síntomas  que padece.
Se deben tener siempre en la mente para conseguir un manejo satisfactorio con ayuda del entorno familiar y social.

Los síndromes geriátricos se clasifican en:
Clásicos: deterioro cognitivos, inmovilidad, incontinencia y caídas.
Específicos: ulceras por presión, insomnio, estreñimiento, malnutrición, deterioro funcional, iatrogenia, polifarmacia y deshidratación.

Los resultados del estudio fueron los siguientes:
Se estudiaron a 180 adultos mayores de la residencia Mater, con una media de edad de 81,3 años. Todas fueron mujeres con el mismo nivel educativo y sociocultural y con los mismos hábitos higiénico-dietéticos. El síndrome geriátrico mas frecuente fue el de la afección de los pies con el 93% siendo los menos frecuentes el delirium, los trastornos hidroelectrolíticos, la incontinencia fecal y el abuso-maltrato.
El síndrome geriátrico que prevalece sobre todos los demás fue la afección de los pies con un 93% seguido del trastorno del sueño (62,57%), polifarmacia (54,97%), trastorno de la marcha (49,70%), estreñimiento (45,61%) y déficit auditivo (42,12%).

En este estudio prevalece sobre todos los síndrome, los problemas podiátricos, por tanto el papel de enfermería es llevar un riguroso cuidado de los pies en colaboración con el paciente afectado. Para ellos deberá seguir las indicaciones pautadas por la enfermera.

Bibliografía consultada:
Martínez L. Prevalencia de síndromes geriátricos en una residencia de mujeres de edad avanzada. Revista Medicina Interna de México. Enero-febrero 2011. Vol. 27, núm. 1. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2011/mim111g.pdf

MARÍA ORDUNA

viernes, 6 de abril de 2012

TEMA 6



El proceso de atención enfermera es un método que nos permite prestar cuidados de forma racional, sistemática y lógica. Es un sistema de planificación en la ejecución de los cuidados de enfermería, el cual consta de 5 pasos que se deben seguir: valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación.
Guiados por los diagnósticos de la taxonomía NANDA, se obtienen los resultados (NOC) y las intervenciones (NIC), permitiéndonos obtener la totalidad de los cuidados brindados por los profesionales de salud.

La aparición de patologías crónicas en un mismo paciente cada vez esta siendo más frecuente, por lo que se incrementan los problemas de salud pública por demanda. El envejecimiento y el aumento de mortalidad favorecen un incremento de la incidencia y prevalencia de las enfermedades crónicas y consecuentemente de la demanda de la asistencia sanitaria.

El Informe de Continuidad de Cuidados al Alta (ICCA) aparece como instrumento necesario para enfermería, que se basa en la continuidad de la asistencia a nivel ambulatorio y especializado. Dicho informe consta de información sobre los cuidados llevados a cabo por parte de enfermería durante su ingreso y las recomendaciones que se hacen al alta. La información va dirigida tanto al paciente como a familiares.

Las altas tempranas en hospitalización de pacientes de la tercera edad dan lugar a un importante número de consultas, complicaciones y reingresos que pueden ser paliados por servicios de atención primaria con un correcto seguimiento.

En este estudio se han obtenido los siguientes resultados: se estudiaron a 151 pacientes que habían recibido el informe de continuidad de cuidados y que cumplían los criterios de inclusión.
La edad esta comprendida en una rango de 38 a 97 años, siendo la media 77 años. El motivo de ingreso hospitalario de mayor prevalencia se debe a enfermedades del sistema digestivo e infecciones con un 24,5%.
La unidad que efectúa el alta es el servicio de urgencias (57.0%) seguido de medicina interna (37,7%).
Existe un elevado porcentaje de pacientes con dependencia total (20,5%) o grave (21,1%) respecto a los pacientes con dependencia moderada o leve
Por tanto, se refleja en el estudio que un importante numero de paciente pluripatológicos que reciben el alta hospitalaria, demandan una continuidad en los cuidados.
La edad media de los pacientes pluripatológicos se centra en los 77 años.

Bibliografía consultada
Villarejo L. Pancorbo-Hidalgo P. Diagnósticos de enfermería, resultados e intervenciones identificadas en pacientes ancianos pluripatológicos tras el alta hospitalaria. Gerokomos 2011; 22 (4): 152-161. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/geroko/v22n4/comunicacion1.pdf

MARÍA ORDUNA

jueves, 5 de abril de 2012

TEMA 3, 4 y 5



La evaluación geriátrica global constituye un proceso encaminado a determinar las capacidades sobre las diferentes áreas en individuos de la tercera edad. El objetivo es desarrollar un plan de cuidados y su correspondiente evaluación.
Esta evaluación de los cuidados debe ser  exhaustiva, continua e individualizada, porque debe centrar la atención en el estado del paciente antes, durante y después de la enfermedad, permitiendo establecer un mejor pronóstico.

El acercamiento enfermero-paciente no solo debe estar centrado en la elaboración de escalas y pruebas, si no que también se debe hacer hincapié en establecer una entrevista de escucha empatía y comprensión de todos sus problemas.
La realización del plan de cuidados identifica todos los problemas, pautando actividades y objetivos a desarrollar, mediante los cuales se obtienen los servicios de apoyo necesarios.

La población en general está envejeciendo en mayor o menor proporción. Se ha demostrado que la población que crece más rápido es la de mayores de 80 años. Este grupo poblacional es uno de los que más demanda los servicios de atención sanitaria, sufren más invalidez, son más dependientes y se enfrentan con mayor frecuencia tanto a problemas sociales como económicos.

Se ha demostrado que la esperanza de vida en una población es debido a los métodos preventivos y educación sanitaria eficaz, disminuyendo así, la mortalidad temprana potencialmente evitable.

La salud en los ancianos, no se mide solo por la presencia o ausencia de enfermedad, si no que es necesaria una valoración del grado de capacidad funcional y cognitiva. Por tanto la independencia y la autonomía para realizar AVD (actividades de la vida diaria) son los principales aspectos de salud en una persona anciana.

Las metas más importantes en el cuidado geriátrico son:
  •         Mantenimiento y mejoría de la función y calidad de vida.
  •         Prevención sobre la inmovilidad y capacidades residuales. 
  •         La acción de cuidar es más importante que curar.
  •      Pasos a seguir en la evaluación geriátrica:
  •        Identificación y jerarquización de los problemas de salud
  •         Observación y recogida de datos mediante anamnesis de la Hª clínica
  •         Diagnostico de presunción
  •         Evaluación del diagnostico
  •        Confirmación del diagnostico

La evaluación geriátrica del paciente hospitalizado abarca 4 evaluaciones: biomédica (antecedentes, hábitos), psicológica (escalas tales como Minimental Test de Folstein, escala de depresión geriátrica de Yesavage…), social y funcional (ABVD y AIVD)

Los objetivos de la evaluación geriátrica global son:
  1.       Detectar causas 
  2.       Evaluar los problemas
  3.       Determinar el diagnostico 
  4.       Seleccionar el tratamiento adecuado
  5.       Identificar las fuentes de apoyo
Existen 4 síndromes exclusivos del anciano, que se han denominado como “los cuatro gigantes” de la geriatría
  •          Caídas
  •          Incontinencia urinaria
  •          Confusión mental
  •          Demencia
La evaluación geriátrica global se realiza a través de la anamnesis de la historia clínica, examen físico y el juicio clínico. Dicha evaluación será realizada por el personal sanitario del hospital, personal sanitario de atención primaria, en el hogar del propio paciente.
Solo se realizará con éxito si la evaluación es llevada a cabo por: médicos, enfermeros, auxiliares, trabajadores sociales, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, dietistas, psicólogos o psiquiatras y farmacéuticos

Finalmente, los beneficios que aporta la evaluación geriátrica son los siguientes:
  •        Identifica a los ancianos frágiles o en riesgo
  •        Miden el grado de autonomía y calidad de vida
  •        Se disminuye el uso de fármacos y la morbi-mortalidad
  •        Enfoques terapéuticos

Biliografia consultada:
1. Espinosa A., Romero A. Evaluación geriátrica: metas, método e implementación. Revista: Asociación Colombiana Gerontología Geriátrica. 2008. Vol. 22. Disponible en: http://www.acgg.org.co/pdf/pdf_revista/2008/22-3.pdf#page=37

MARÍA ORDUNA

miércoles, 4 de abril de 2012

TEMA 2



 


En la actualidad se puede demostrar mediante evidencia científica que la esperanza de vida se ha alargado 20 años. Siendo todo lo contrario hace 5 décadas. Esto supone la existencia de más índice de mortalidad y menos índice de natalidad. De manera proporcional crece el número de ancianos y disminuye el número de jóvenes.

El envejecimiento es un proceso que se caracteriza por una serie de modificaciones fisiológicas que se producen a nivel de los sistemas de nuestro organismo. Además el envejecimiento no solo está marcado por modificaciones fisiológicas de los sistemas, si no, que se producen también, cambios psicológicos (afectan al comportamiento y a la actitud), sociales (producen cambios de roles tanto laborales como comunitarios e individuales).

Este proceso comienza cuando nacemos, desarrollándose a lo largo de nuestra vida. Dicho proceso no ocurre de manera equivalente en todos los individuos ni los órganos envejecen de forma pareja a otro individuo. Se considera así que, la vejez es un proceso fisiológico determinado por la pérdida y el deterioro.

Finalmente una atención sanitaria global es aquella que se realizará desde la reflexión científica y profunda, teniendo en cuenta todas las características de anciano de forma individualizada, obteniendo una calidad de vida que sea percibida por el paciente y la sociedad.

Como reflexión personal, es necesaria una evaluación exhaustiva del anciano, que debe ser individualizada y continua, obteniendo información del propio paciente, realizando una anamnesis a través de preguntas, encuestas y antecedentes. Se debe contar con la presencia de familiares en caso de patologías cognitivas, demencias o síndromes. Si no es el caso, se preguntará al paciente directamente.

El papel de enfermería es imprescindible para llevar a cabo una modificación de las actividades, corregir hábitos tanto tóxicos como nutricionales y conseguir los objetivos necesarios para llevar a cabo la modificación de las actividades mediante los cuidados enfermeros.

Bibliografía consultada 
   1. Uz Herrara M. El envejecimiento reflexiones acerca de la atención al anciano. Bioetica. Mayo-Agosto 2009. Disponible en: http://cbioetica.org/revista/92/920408.pdf

MARíA ORDUNA

martes, 3 de abril de 2012

TEMA 1



Cuando se habla de protección de riesgos en la vejez, no nos referimos exclusivamente a la jubilación. Si no que nos centramos en la asistencia a la seguridad social.
Las pensiones de jubilación no es lo más importante de este periodo.

De este modo se requiere un enfoque completo y exhaustivo sobre la protección de riesgos en la jubilación desde en ámbito publico-sanitario:        
  •          Las prestaciones de asistencia sanitaria.
  •      Las pensiones de jubilacion.
  •          La atención a la dependencia.

Se ha determinado la prioridad de plantear una respuesta de los sistemas de protección social a la particular situación de las mujeres que se encuentren con un carácter económico mínimo y en concreto a las pensiones de jubilación y viudedad.

En el periodo de edad de los 65 años, supera más el número de mujeres que de hombres.
En diciembre de hace 10 años, existían mas de dos millones de mujeres mayores de 65 años que recibían pensiones de jubilación contributiva; alrededor de 200.000 mujeres recibían pensiones de jubilación no contributivas y alrededor del millón y medio recibían pensiones de viudedad.

Como conclusión final, cabe destacar que en el caso de las pensiones no contributivas nos plantea la importancia de otras necesidades en la vejez. Así como puede ser el papel de asistencia sanitaria que es de máxima importancia, dado que el alcance de costear una asistencia privada esta fuera del alcance de muchas personas mayores de 65 años.

La sanidad pública forma parte de un elemento de equilibrio que se encuentra dentro de las necesidades de protección social en las mujeres de la tercera edad. Este papel debe reforzarse mejorando aspectos de sociabilidad de las mujeres de la tercera edad al sistema, teniendo en cuenta las necesidades de salud de las mismas.

En cuanto a la protección de los riesgos de la vejez en la tercera edad, es muy importante una atención individualizada de la dependencia y los cuidados. En este punto se les plantea 2 problemas a la mujer, realizar una atención informal en la que no pueden prestar esos cuidados debido al proceso del envejecimiento y la realización de una atención formal en la que desempeñó hace siglos la función de cuidadora.

Bibliografia consultada:
1.  Moreno-Manzano N. Protección social de las mujeres en la vejez.  Área de Estudios y Análisis del Consejo Económico y Social. Revista Lan Harremanak/10 (2004-I)(125-138). Disponible en: http://www.ehu.es/ojs/index.php/Lan_Harremanak/article/view/5105/4959

MARíA ORDUNA